¿Qué diferencia hay entre el Registro Retributivo y la Auditoría Salarial?

A pesar de que ambos se enmarcan dentro de la igualdad retributiva, no cumplen la misma función ni exigen el mismo nivel de análisis.

El registro retributivo se centra en reflejar la información salarial de la plantilla de forma ordenada, incluyendo los promedios de los salarios, los complementos salariales y los complementos no salariales, desglosados por sexo.

La auditoría salarial, sin embargo, tiene un contenido más amplio y profundo. Ayuda a detectar dónde pueden mejorarse los salarios para aumentar la motivación y la productividad de la plantilla. Incorpora un análisis de la estructura salarial de la empresa para comprobar si el sistema retributivo responde a criterios objetivos y ajustados al principio de igualdad.

En otras palabras, mientras el registro muestra qué se paga y cómo se distribuyen esas cuantías, la auditoría añade una revisión del valor de los puestos para determinar si esas diferencias salariales responden realmente a causas objetivas y no a situaciones de desigualdad.

¿Qué empresas deben tener Registro Retributivo y cuáles Auditoría Salarial?

Una de las diferencias clave tiene que ver con qué empresas deben tener cada herramienta.

Por un lado, el registro retributivo es una obligación general, por lo que debe existir en todas las empresas. Por otro, la auditoría salarial se exige en aquellas empresas que están obligadas a contar con un Plan de Igualdad y la misma normativa establece la imposición de realizarla anualmente, durante los años de vigencia de este. 

Esto es importante porque evita pensar que ambas herramientas afectan por igual a cualquier organización, cuando realmente no tienen el mismo alcance legal.

¿Para qué sirve cada herramienta dentro de la igualdad retributiva?

El registro retributivo tiene una función ligada a la transparencia y al control de la información salarial. Permite tener una visión ordenada de cómo se distribuyen las retribuciones dentro de la empresa.

La auditoría salarial, en cambio, busca analizar el sistema retributivo, comprobar si existen diferencias que deban revisarse y corregir posibles desequilibrios.

Por eso podemos decir que la auditoría no solo refleja una situación, sino que ayuda a valorarla y, en su caso, a actuar sobre ella.

El error de tratar la igualdad retributiva como un trámite

Trabajar la igualdad retributiva no consiste solo en reunir datos y guardarlos. Lo verdaderamente útil es comprender qué muestran esos datos, revisar si existen desajustes y actuar a tiempo cuando haga falta.

Por eso, conviene entenderlos como herramientas que ayudan a ordenar la información, revisar la estructura salarial y reforzar la coherencia interna de la empresa.

Si aún no tienes estas herramientas de transparencia salarial en tu empresa, rellena el siguiente formulario y nos pondremos en contacto contigo en la mayor brevedad posible.

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