Cuando una empresa nos pregunta “¿cuánto cuesta un Protocolo de Desconexión Digital?”, en realidad está preguntando dos cosas a la vez: cuánto cuesta redactarlo y cuánto cuesta implantarlo bien (comunicarlo, formar, medir y corregir). Y ahí es donde la palabra “medio” se vuelve resbaladiza, porque el mercado ofrece desde “documentos exprés” por decenas de euros hasta proyectos completos que incluyen negociación, formación y seguimiento.
En este artículo vamos a aterrizar la cuestión con un enfoque práctico: qué se paga, qué factores hacen subir o bajar el precio, cómo calcular un rango razonable para tu empresa y cómo evitar que un protocolo “barato” salga caro.
Índice de contenidos
ToggleQué es (realmente) un Protocolo de Desconexión Digital y por qué influye en el precio
El contexto legal, en dos líneas
En España, el derecho a la desconexión digital está reconocido en el marco normativo laboral y de derechos digitales, y la empresa debe establecer una política interna que lo garantice.
Además, en teletrabajo (trabajo a distancia) se refuerza la obligación de regularlo de forma específica.
Esto es importante porque el precio no debería reflejar solo “un documento”, sino la capacidad de la empresa de demostrar que:
Ha definido reglas claras,
Lo ha comunicado
Ha formado (si aplica).
Las está aplicando de manera efectiva
Protocolo “de papel” vs. protocolo “operativo”
Aquí está el gran divisor de precios:
Protocolo de papel: un texto estándar que “cumple” de forma formal, con mínima personalización.
Protocolo operativo: un documento adaptado a puestos, turnos, guardias, herramientas (correo, Teams, WhatsApp, ticketing…), teletrabajo, y que incluye medidas concretas y un sistema de seguimiento.
En 2025, además, se ha insistido públicamente en que no basta con “tenerlo colgado”: debe aplicarse y tener medidas reales.
Elementos que determinan el precio de un Protocolo de Desconexión Digital
Si tuviéramos que resumirlo en una frase: el precio depende de la complejidad real de la empresa y de cuánto quieras que el protocolo sea aplicable (no solo “bonito”).
No por el número de páginas, sino por:
número de áreas/departamentos,
número de mandos,
si hay centros distintos,
si hay perfiles con disponibilidad.
Cuando hay teletrabajo, el protocolo necesita aterrizar:
canales permitidos,
horarios de contacto,
tiempos de respuesta,
configuración de herramientas,
qué se considera urgencia.
Esto conecta directamente con lo que exige el marco legal para trabajo a distancia.
Aquí es donde un protocolo genérico suele fallar. El mercado y la práctica laboral reconocen que puede haber excepciones justificadas (urgencias reales), pero deben estar delimitadas para evitar abusos.
Cuando existe RLT, suele requerirse un trabajo adicional de:
revisión,
ajustes,
evidencias de participación/consulta,
cierre formal.
Si hay prisa (inspección, conflicto, requerimiento), normalmente sube el coste porque requiere prioridad y menos iteraciones.
Precio medio en España: rangos orientativos y qué suele incluir cada uno
Aquí no existe una “tarifa oficial”, pero sí vemos patrones claros.
Rangos bajos: desde ~180 € (documento base)
Hay proveedores que publicitan protocolos de desconexión digital desde 180 €, normalmente con una personalización limitada.
Qué suele incluir:
plantilla base,
adaptación ligera (nombre de empresa + apartados estándar),
entrega rápida.
Cuándo puede encajar: empresas muy pequeñas, sin turnos, sin guardias y con baja exposición a comunicaciones fuera de horario.
Rangos medios: protocolo adaptado “para usar de verdad”
Aquí el precio crece cuando el trabajo incluye:
entrevista breve / cuestionario de usos digitales,
reglas por perfiles (administración, comerciales, soporte…),
definición de urgencias y circuito de escalado,
plan de comunicación interna,
versión lista para implantar (no solo para archivar).
Este rango es el que más se aproxima a lo que la norma persigue: política interna aplicable + sensibilización (y en muchos casos, apoyo para implementarlo).
Rangos altos: empresas complejas
Sube el coste cuando hay:
guardias y servicios críticos,
atención internacional,
alta dependencia de mensajería instantánea,
necesidad de formación a mandos,
integración con otras políticas (uso de dispositivos, teletrabajo, PRL psicosocial, etc.).
Precio del Protocolo de Desconexión Digital en Me4Equality: 150 € (+IVA)
En Me4Equality, el Protocolo de Desconexión Digital tiene un coste de 150 € (+IVA).
Qué incluye (enfoque práctico)
Para que el protocolo sea operativo, nosotros lo planteamos con una lógica similar a otros servicios: primero entendemos la realidad de la empresa y después bajamos a medidas claras, fáciles de aplicar. Por ejemplo:
análisis básico del uso de medios digitales,
normas y medidas (horarios, canales, tiempos de respuesta),
excepciones justificadas y límites,
recomendaciones de comunicación interna,
enfoque de implantación que tenga sentido para plantilla y mandos.
Esto está alineado con la idea legal de política interna que defina modalidades y contemple sensibilización.
MeEquality